Baja las escaleras del extremo sur del Tower Bridge y empieza Shad Thames. La calleja estrecha, cruzada en alto por puentes de hierro, es de las más fotogénicas de Londres — pero esos puentes nunca fueron decoración: eran pasarelas industriales que llevaban sacos de té y especias de almacén en almacén Hecho.
El corazón de la despensa
Los almacenes de Butler’s Wharf apilaron té, especias y grano en el siglo XIX: el corazón físico del apodo «la despensa de Londres» Hecho. Abandonados al morir los muelles, desde los años 80 se convirtieron en pisos y restaurantes junto al río Hecho. Donde se apilaban especias hoy se apila el brunch, pero las grúas de pared y los nombres de los almacenes siguen ahí.
La isla de Dickens
Al este de Shad Thames está la capa más oscura de esta ribera: Jacob’s Island, un arrabal rodeado de acequias al que llamaban «isla», que Dickens convirtió en escenario del final de Bill Sikes en Oliver Twist Hecho. Solo quedan topónimos y placas, pero que la abundancia de la despensa y la miseria del arrabal compartieran ribera es una capa imprescindible para leer este barrio.